Estado actual de la tercera edad en Venezuela
En Venezuela la situación humana, social y cultural ha sufrido un cambio profundo y drástico inmerso en un entorno en el que se padece una enorme y continua inflación. En consecuencia, las personas a las que aludimos están enfrentando inesperadamente una situación muy crítica. La mayoría tiene una condición económica muy frágil; muchos son profesionales que tuvieron funciones públicas o privadas durante toda su vida como personal activo, con algunos modestos ahorros. En ciertos casos, estos ahorros están siendo usados para mantenerse económicamente. Esta situación los mantiene preocupados y atentos al agotamiento de esos recursos. A algunos los ayudan, eventualmente, los hijos emigrados al exterior. En resumen, este conjunto humano se encuentra muy disminuido en lo económico, vivencial, habitacional, de compañía y de relación. Este es un hecho actual que previsiblemente puede prolongarse en los años futuros. Condiciones parecidas de carencias que afectan aún más a muchos de los miembros de estratos socioeconómicos más desprovistos.
Adicionalmente, la población venezolana se caracteriza históricamente por un fuerte apego a la familia, identificado reiteradamente en estudios recientes, lo cual, hace más difícil la situación familiar sea por ausencia de un miembro o porque está sobrecargada con responsabilidades que antes no tenía; ejemplo en gastos de servicios, gestiones y el cuidado de las personas mayores.
Resultado de estos hechos, las tradiciones han evolucionado donde la lejanía física es un elemento contrario a la acostumbrada presencia familiar.
Desde hace tiempo, en los medios del conocimiento, se planteaba la influencia de la genética o de los factores ambientales en lo que somos o en lo que llegaríamos a ser. Esta fue la célebre dicotomía: Genética vs. Ambiente. Hoy día con el desarrollo de la Neurociencia se destaca la Epigenética, cuyos instrumentos implican la influencia del entorno, ejemplo, los efectos de la nutrición, el cuidado en la infancia, el ejercicio y las experiencias a lo largo de los años, en el cerebro (las conexiones neuronales). Todo lo que supone que la expresión de los elementos heredados/genes los hacen también reversibles y cambiables. En otras palabras, los mecanismos epigenéticos son agentes de cambio o consolidación de la conducta a través de la activación o el silenciamiento de los genes, sin que cambie el ADN; por tanto, aquellos son fundamentales en la resiliencia y transformación personal y pueden ser instrumento de una vida mejor y más saludable.
En este contexto la integración estratégica de los factores ambientales en las conexiones cerebrales, conduciría a la ansiada mejor adaptación ante los retos vitales de la etapa de vejez. Esto ocurre mediante lo que se ha denominado neurogénesis unido con la neuroplasticidad, otra habilidad del cerebro que nos permite adaptarnos a las circunstancias
Hecha la anterior explicación, se listan las actividades sugeridas para auspiciar esos cambios.
- Aprender cosas nuevas.
- Practicar deportes y actividad física regular.
- Enfocar la mente en pensamientos concretos.
- Seguir dieta saludable.
- Estimular ambos hemisferios cerebrales.
- Fomentar bienestar emocional con vínculos humanos, amor y buen descanso.
PROPUESTAS DE ACCIÓN
Al reflexionar sobre este tema, incluyo algunas acciones que pudieran ser importantes a fin de intentar aliviar o solventar la situación de una población creciente en un ambiente crítico.
En primer lugar, es fundamental aclarar aún mejor las razones de la situación aquí planteada. Aunque ya se han adelantado las características de este grupo etario, las condiciones demográficas y psicosociales han cambiado tan profundamente que ha emergido una población enormemente desasistida, la cual sufre de gran soledad y aislamiento; todo esto es muy proclive a que aparezcan problemas de salud mental conducentes a posibles episodios dramáticos, los cuales ameritan ser prevenidos. Una responsabilidad de todos.
Antes que nada, es necesario participar y hacer lobby en pro de los esfuerzos de políticas públicas y del sector privado en conjunto, para mantenerlos informados y conscientes de los grandes cambios que se evidencian en el concepto y la situación de la denominada tercera edad. De hecho, ya existe un fenómeno comunicacional de acciones respectivas, denominado “edadismo” Se debería aprovechar esta tendencia, en sentido positivo, para lograr la implementación de las siguientes acciones.
Por ejemplo, el sector cívico no público, de profesionales de ayuda, el sector académico y el asociativo privado, podrían auspiciar algunas de las siguientes proposiciones
- Realizar los estudios respectivos para evaluar adecuadamente los datos cuantitativos y cualitativos actuales. Es decir, un diagnóstico general a fin de poder completar el resto (ya la UCAB ha adelantado intensos trabajos en este sentido, ver Psicodata, y Psicomapa.
Asimismo, han surgido algunos grupos que auspician el encuentro para la interrelación entre los mayores, cuyo número de personas, objetivo y ubicación sería conveniente conocer para poder estimular.
- Trabajar en la construcción de instrumentos predictivos de la existencia de una situación de crisis personal.
- Hacer estudios específicos y auspiciar los tipos de servicios existentes de naturaleza accesible.
- Auspiciar la difusión profusa de los resultados de estos estudios.
- Auspiciar la difusión de canales informativos sobre cualquier situación que surja de estos estudios. Promover la instalación de números telefónicos de emergencia y contacto.
- Destacar en medios de información la absoluta necesidad de buscar ayuda y vencer resistencias personales de los adultos mayores.
- Auspiciar, campañas informativas intensas a fin de crear conciencia de la situación en el público, especialmente sobre los cambios profundos en la concepción de la vejez y las conductas que los demás deberían asumir en materia de contención, aceptación y participación de los mayores en el entorno social.
- Intensificar el estudio y clarificación de lo que es la depresión y sus variantes. Hacer consciente al público, en cuanto a identificar los síntomas depresivos y/o autodestructivos, que sujetos de tercera edad puedan mostrar y alertar a las fuentes vinculadas para prevención.
- Promover acciones normativas del ejercicio de ayuda, en relación con la evaluación y supervisión profesional de los mensajes de recomendación y diagnóstico a mayores, emitidos en las redes sociales.
- Auspiciar campañas de diagnóstico para la prevención en materia de memoria, cognición, estados emocionales, limitaciones físicas y de relación, dirigidas a la población de mayores,
- Contactar universidades, asociaciones médicas, psicológicas y similares, que son fuentes capacitadoras diversas, y concretar con ellos la inclusión de conocimientos más amplios y recientes del tema en sus planes de estudio; así como en la contemplada labor comunitaria de sus estudiantes.
- Contactar organismos empresariales en actitud de inversionistas, con el fin de hacerles partícipes de las oportunidades existentes en las áreas correspondientes a las necesidades del grupo etario aludido y concretar con ellos el desarrollo o emprendimientos de servicios accesibles en alimentación, vivienda, atención a la salud, seguros, transporte, recreación, turismo nacional y local, educación y comunicación.
- Contactar organismos ejecutivos y de recursos humanos para hacerlos conocedores de los inéditos recursos disponibles en esta nueva franja de edad desocupada pero vital, y concretar con ellos la implementación de incorporarlos a vacantes con costos favorables y hasta con carácter voluntario.
- Auspiciar obras artísticas, literarias, de entretenimiento, información, comunicación y educación que se focalicen en las condiciones de la cultura actual de la tercera edad, con fines de concientización del tema y cambio de prejuicios.
- Antes de concluir es importante recordar lo mencionado en la primera parte sobre el cambio de la edad de jubilación, por lo cual sería útil realizar un estudio desde el vértice de la salud pública con el objetivo de evaluar su viabilidad.
En conclusión, Indudablemente el abordaje de los elementos incluidos en esta lista necesita tiempo, convicción y recursos, que solo se pueden lograr con el apoyo de los sectores público y privado conjuntamente.
Dra. Senta Essenfeld de Breuer
Imagen: Instituto Colombiano de Epigenética Médica
Nota sobre la autora:
Es una destacada psicóloga social, académica y articulista venezolana. Es reconocida por su larga trayectoria en la docencia, la investigación y la gestión cultural en Venezuela. Fue Ministra de la Familia 1989-1992. Ha trabajado en gestión cultural en la Fundación Francisco Herrera Luque, se especializa en psicología aplicada al bienestar y psicología social. Desarrollo el Bienestar Estudiantil y la División de Humanidades en la Universidad Simón Bolívar, considerándose que es una de sus fundadoras. Es autora de libros como Ayudar a ser: el proceso del asesoramiento y sus perspectivas y ha coordinado obras colectivas como Balance psicosocial del venezolano del siglo XX.























Un Comentario
Alicia Ponte
Gracias querida Senta. Muy buen artículo!